sábado, 18 de diciembre de 2010

El precio de la traducción

Últimamente, en Twitter, he visto a buenos traductores comentar que les rechazan presupuestos.

En lugar de explicar el por qué una traducción tiene tal precio o tal otro, que está visto que no funciona, prefiero hacer otras comparaciones.

Imagínate que tienes una reunión con un cliente. Tú necesitas a ese cliente y quieres darle una buena impresión. ¿Qué coche elegirías para ir a verle?

¿Este Seat Panda too guapo?

¿O este Mercedaco?

Imagínate que el Seat Panda cuesta 50€ y el Mercedes 100€. Los dos son coches. Los dos pueden llevarte hasta el cliente. Por esa diferencia de precio, ¿cuál te quedarías?

Y si la cuestión es causar buena impresión a clientes potenciales, ¿qué decir de la propia imagen? ¿Cómo preferirías que te vieran?

¿Como este señor tan simpático vestido de Armani?


¿O como Amy Winehouse en un mal día?

La diferencia entre un traje y otro vuelve a ser de 50€.

¿Y si esto lo trasladamos a la traducción? En ese caso, parece que ahorrarse 50€ sí que merece la pena. Total, es una traducción, todos los traductores la van a hacer igual. Cambian una palabra por otra y listo.

Pues no es así. Igual que en los coches, en la ropa, en la comida... la calidad, se paga. Una buena traducción de tu página web puede atraer buenos clientes extranjeros. Una buena traducción de un contrato puede ahorrarte malos entendidos. Una buena traducción de un libro de medicina puede salvar vidas. Una buena traducción de un software puede facilitar su uso y que llegue a más gente. ¿Y una traducción chapucera? Pues todo lo contrario.

No intento decir que los más caros sean siempre los mejores... pero seguro que los más baratos no serán los mejores.


Y bueno, siendo mucho más básicos: ¿uno no se motiva más con un buen sueldo? O, como mínimo, ¿con un sueldo digno? ¿Qué digo digno? Con un sueldo justo. Pues los traductores también.

Con este pequeño post quiero decir que, por favor, mirad también la calidad, no solo el precio.

Para acabar, dejo una frase que dijo un profesor de la Facultad:
Para la mierda que me pagan, no esperarán que traduzca bien.