jueves, 2 de septiembre de 2010

Cambio de rumbo

Durante el verano, he tenido tiempo para pensar qué rumbo le quiero dar a este blog.

Existen blogs buenísimos de traductores que llevan años en la profesión, sólo tenéis que echar un vistazo a la pequeñísima muestra que he puesto a la derecha. Ya han hablado de tarifas, de cómo hacerse autónomo, de maneras de documentarse, de cursillos, etc. Básicamente, ya han hablado de todo lo que le puede interesar a un traductor, son gente genial que están al día de todo, que saben de lo que hablan.

¿Qué puedo aportar yo que no hayan aportado ya todas estas personas? Pues creo que algo sí puedo contar. Algo que los demás aún no han hecho. Algo que yo he echado de menos en los blogs. La experiencia vital, la de verdad, su vida.

Siempre me ha dado cosica leer como traductores que ya están "en la cumbre" (léase "trabajando") te aconsejan el camino a seguir. Lo que ninguno creo que ha hecho ha sido explicar ese camino "en tiempo real". Una vez ya han subido la montaña y explican el camino, parece más sencillo. Creo que voy a hacer justo lo contrario. Este blog no estará dedicado a los traductores, sino a los "proyectos de traductores".

Voy a darle un rumbo mucho más personal al blog, voy a hacer un diario abierto de mis batallitas para meterme en el mundillo de la traducción. Voy a contaros mis éxitos y mis fracasos. Voy a describiros cada piedrecita en el camino. Por último, intentaré que cada entrada tenga un toque de optimismo, intentaré sacar algo bueno de todo lo que me pase y compartirlo con vosotros.

Si consigo mantener el blog unos años, se podrá hacer una retrospectiva de cada paso que he dado, y se podrá intentar imitar lo que he hecho bien y evitar lo que he hecho mal. Ya basta de hablar del camino "ideal".

Lo único que espero de verdad es que mi próxima entrada no sea: "He conseguido trabajo en el Mercadona".

4 comentarios:

  1. Me parece un enfoque muy interesante. Yo he pensado en hacerlo alguna vez, aunque plantea algunas dificultades de cara a tiempo disponible y, sobre todo, de la confidencialidad con los clientes, que muchas veces te impide hablar de según que cosas. En cualquier caso, mucho ánimo!

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  2. ¡Gracias por el comentario, Olli!

    Había pensado eso que dices, en el hecho de no poder hablar de según que cosas por la confidencialidad. Pero bueno, imagino que si no doy nombres y voy con cuidado, no tengo por qué tener problemas, ¿no?

    ¡Al menos, eso espero! :D

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  3. A mí me parece genial tu propuesta, y desde luego harías algo diferente. Yo empecé mi blog antes de salir de la facultad, y aunque mis entradas tenían cierto toque de descubrimiento, seguro que esa visión tuya le aporta valor a la blogosfera traductoril :)

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  4. Me gusta Ana, es una de las razones que me movió a crear mi blog. También me sentía mal por no tener tanto que contar, pero luego pensé que contando mis experiencias podían servir de precedente para unos y de aprendizaje para mí. En el último post que hice aprendí varias cosas gracias a aquellos que comentaron. Está muy bien lo que has pensado.

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